NOVA Salud
Afecciones cutáneas

Combatiendo el estigma: mitos y verdades sobre la sarna

La escabiosis es una enfermedad de fácil contagio, que afecta desde personas en edad adulta hasta recién nacidos. (Imagen ilustrativa).

Siempre se tuvo miedo de la sarna como enfermedad,  incluso se ha estigmatizado a las personas que la padecen, primero por una percepción que las liga a los sectores más vulnerables de la población, donde las condiciones de vivienda y de hacinamiento hacen más fácil su proliferación.

Actualmente, está presente en cualquier estamento social, especialmente desde que se popularizó la costumbre de viajar y hospedarse en hostels o casas de alquiler, donde la rotación de viajeros es frecuente y constante.

La sarna es una enfermedad causada por una especie de ácaro, el sarcoptes scabei, de la que toma su denominación científica: escabiosis. El parásito puede vivir hasta 48 horas en el ambiente pero debe infectar si o si un humano para su subsistencia. 

La transmisión de la sarna se produce de humano a humano, y hoy en día es una patología muy frecuente, que requiere tratamiento debido al grado de contagio que tiene y cómo afecta la calidad de vida del paciente.

Síntomas

El sarcoptes se reproduce fácilmente y deja un número importante de huevos,  que tardan una semana en eclosionar. Se puede tardar de una semana a 15 días en manifestar los síntomas.

La afección se caracteriza por provocar una picazón intensa, que suele incluso interrumpir el sueño. Se identifica con lesiones cutáneas, una reacción alérgica con granos rojos o sarpullido, que se presentan en las manos, en brazos, tronco, pezones, alrededor del ombligo, en el área genital y también en los muslos o detrás de las rodillas.

Es fundamental la consulta con el dermatólogo apenas comienzan los síntomas, ya que existe un peligro de infección de las lesiones que se producen por el rascado. También es importante tratar en simultáneo a todas las personas que tienen trato cercano con el paciente.

Precauciones y tratamiento

Para controlar el contagio de la sarna hay algunas medidas específicas, más allá de la indicación del profesional del uso de cremas o de fármacos.

El tratamiento tiene que ir acompañado de las medidas de desinfección: lavar con agua caliente y planchar toda la ropa que se usó en las últimas 48 o 72 horas; aquello que no se pueda lavar se debe meter en bolsas negras y cerradas por lo menos por tres días. Ventilar los ambientes. Aspirar alfombras, colchón, sillones, etcétera.

El parásito no deja inmunización en el organismo, por lo que si una persona está medicada por el especialista pero no se llevan a cabo las medidas de control, puede volver a contagiarse.

Una vez tratada la enfermedad, los síntomas de picazón pueden durar hasta un mes. Casi un 70 u 80 por ciento de los parásitos mueren con la primera toma de medicación, pero los síntomas continúan por bastante tiempo, aunque la persona ya no contagia.

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