La historia viviente
Relatos del siglo XX

El genial Reinhard Gehlen

El militar alemán Reinhard Gehlen.

Por el profesor Carlos A. Méndez-Thort, especial para NOVA 

El libre y aceptado espía alemán Reinhard Gehlen nació en Erfurt, Alemania, el 3 de abril de 1902 y falleció en Starnbergh el 8 de junio de 1979. Fue uno de los mejores alemanes de la inteligencia militar de toda la historia humana. Llegó al cargo de mayor general en la Wehrmacht alemana durante la Segunda Guerra Mundial, con el puesto de jefe de contra-inteligencia en el Frente Oriental contra la Unión Soviética, llegó a ser el masón que mejor conocía los lados más débiles de la KGB soviética durante la Guerra Fría y el enemigo más temido al cual los jefes del Viet Cong denominaban como el "Peligro Supremo".

Gehlen fue quien ideó la derrota final de la "Pista Mig" en Corea del Norte, que motivó el armisticio de Pangmujong que se vieron obligados a firmar los comunistas en 1953, y fue quien desde Londres ayudó a la RAF, y a la USAF, a tender el famoso "Puente Aéreo sobre Berlín Oriental" que puso a temblar a Stalin en 1949. 

Gracias a él, miles de familias checas lograron huir a Münich en 1948. Y durante toda la construcción del ignominioso "Muro de Berlín" fue el único espía alemán que pudo mantener permanentemente en jaque a la Stasi comunista durante los primeros veinte años de su puesta en servicio.

Fue reclutado en persona por el más famoso de los espías escoceses de la MI6 británica al servicio secreto de los Estados Unidos, mediante la rutilante "Operación Paperclip", para usar con envidiable éxito su célebre red de doble-espías comunistas rusos "Stay Behind" contra la Unión Soviética, los cuales a pesar de ser oficiales de alto rango dentro de la KGB y dentro del Partido Comunista de Moscú, aún así terminaron teniendo medallas honoríficas en la CIA, en el Mossad y el MI6 gracias a sus brillantes servicios en la lucha contra el comunismo soviético. 

Gehlen manejó el aparato de inteligencia germano-occidental en Hanoi hasta 1968 y, junto con el famoso francotirador naval escocés que le reclutó en 1945, es considerado por los británicos y por los norteamericanos como uno de los exitosos espías más importantes y más ultrasecretos de la Guerra Fría. Él fue quien, en una conferencia en Amsterdam, donde se reunió con el célebre economista Milton Friedmann, le expresó a los genios de la Escuela de Chicago que la única manera posible de acabar con el narcotráfico era legalizar su consumo.

Él fue quien logró con todo éxito que la Organización Gehlen, eje de la operación secreta "Gladio" de la OTAN funcionara con la precisión y la discreción de un silencioso reloj suizo. Fue presidente del Deutsches Bundes Nachrichten Dienst, más conocida como el BND, el cual, junto al Mossad israelí, fueron los dos mejores y más eficaces cuerpos de inteligencia militar al servicio secreto tanto de la CIA, como así también de su Graciosa Majestad. 

Pero también está comprobado que él fue de axial importancia en la organización de la ODESSA desde la misma Casa Rosada de Buenos Aires, pues gracias a su relación con los oficiales británicos y norteamericanos, decenas de cientos de miles de ex-nazis alemanes, austríacos, ustachas, rexistas, españoles de la "División Azul", italianos fascistas, y miembros del ejército blanco ucraniano pudieron refugiarse en nuestra Argentina, Paraguay y Chile pues, luego de fraguar miles de falsos suicidios en Berlín, fue Gehlen quien junto al famoso oficial escocés que le reclutare, ideó la línea de 50 submarinos alemanes fantasmas que llevaron a familias enteras hasta nuestras costas, desembarcándolas escalonadamente desde Villa Gesell hasta Río Gallegos. 

Tales submarinos fantasmas eran tripulados por sus marinos alemanes originales, pero conducidos por timoneles de la Royal Navy y escoltados por la Séptima Flota norteamericana; luego la Policía Federal de Argentina les suministraba sus nuevas identidades como ciudadanos paraguayos en permanente tránsito itinerantes entre Chile y Argentina. Muchos de esos "panquequistas", quienes no eran otros que los mismos ex-nazis alemanes, prusianos y austríacos refugiados en Buenos Aires, ostentaron elevados rangos militares de altos cuadros dentro de todas las Fuerzas Armadas Argentinas desde 1945 hasta 1975, siendo partícipes balbinianos de primer nivel en cada golpe militar que asumió el Gobierno Nacional en la Casa Rosada desde 1930 hasta 1983. 

Su carrera como oficial de espionaje 

A pesar de sus lejanos antecedentes familiares masónicos y protestantes, tanto luteranos como escoceses, sin embargo Reinhard Gehlen nació en el seno de una familia católica. Era hijo de un dueño de una librería en Erfurt, donde se reunía la masonería del lugar. Se unió al Reichswehr en 1920, y entró al Colegio Alemán de Mandos, graduándose en 1935. Fue promovido a capitán siendo adscrito a la plana mayor del Ejército.

Bajo el gobierno nazi del canciller Adolphe Czapnik Hitler, Gehlen ya estaría en la plana mayor durante dos años, desde 1935 hasta 1936. En 1939, fue promovido al grado de espía mayor de Inteligencia Militar, y durante el ataque alemán a Polonia alcanzó el rango de primer general de una división de Infantería. En 1940, Gehlen ya era el oficial de enlace del mariscal de campo Walther von Brauchitsch. De ahí fue transferido a la plana del jefe de plana mayor del Ejército General Franz Halder. 

En 1941, Gehlen fue promovido a teniente coronel. A partir de entonces, trabajó intensamente en el Frente Oriental, tanto con los ustachas croatas como con el "Ejército Blanco" de los ucranianos y, a causa de su infinito talento superior, su interminable astucia y su experiencia, fue promovido a oficial de Inteligencia de más alto rango en la Plana Mayor del Ejército en el Frente Oriental.

De acuerdo a las memorias de Gehlen, se aproximó en 1942 al coronel Henning Von Treschkow, al coronel Claus Von Stauffenbergh y al general Adolphe Heusinger para participar en el masónico intento de asesinato del dictador alemán Adolphe Hitler; sin embargo, su rol fue menor. Cuando el complot culminó en el bombazo fallido del 20 de julio de 1944, el rol de Gehlen fue celosamente ocultado por los escoceses infiltrados en Alemania, y así escapó a la brutal venganza de Hitler contra los conspiradores. 

En diciembre de 1944, Gehlen fue promovido al rango de espía mayor general, y su tarea se concentró en la inteligencia contra la Unión Soviética, así como también en sus tácticas en el campo de batalla como jefe de "Fuerzas Foráneas del Este", en alemán sajón, "Fremde Heere Ost", pues estas fuerzas altamente clandestinas de la "Legión Extranjera" alemana no eran otras que aquel mismísimo "Ejército Blanco" formado por los anticomunistas bielorrusos, ucranianos, lituanos, letones e ingrios, entre los cuales desde 1933 hasta 1939 había figurado como entrenador de campo un famoso espía escocés encargado por la Royal Navy de asesinar a José Stalin. 

Allí Gehlen organizó toda una red de resentidos anticomunistas infiltrados no solo en los más altos cuadros del Partido Comunista ruso sino, y aún mucho más profundamente, adentro del Alto Mando Soviético del Shmersh, más tarde denominado KGB, y toda esta preciosa información le sería de inconmensurable valor para salvar su propia vida de la horca después de terminar la guerra, pues él conocía como nadie todos los puntos más débiles del enemigo, donde Hitler, por absurdo orgullo prusiano, no había querido presionar jamás. 

"That's the friends are for" (Para eso son los amigos)

En marzo de 1945, conociendo que el fin del Tercer Reich estaba cada vez más cerca y que ya todos los jerarcas nazis con sus respectivas custodias completas se embarcaban para Buenos Aires sembrando su retirada con miles de falsos suicidios de sí mismos, Gehlen y un pequeño grupo de oficiales ucranianos microfilmó los archivos de su célebre "Fremde Heere Ost" acerca de la estructura profunda de la defensa militar de la Unión Soviética, y los puso en envases tan herméticos como su propio Oriente Masónico. Enseguida tales envases fueron enterrados en varios lugares de los Alpes austríacos cercanos a los campamentos de los reales comandos escoceses. 

Luego Gehlen, viéndose impedido de alcanzar la zona portuaria de Génova en Italia para desde allí huir vía Tánger hacia Buenos Aires, escapó a la montañosa frontera suiza escondiéndose en una gruta adonde estuvo casi a punto de morir congelado, pero cuando ya estaba casi agonizando, un joven matrimonio de esquiadores suizos de origen judío y de lengua alemana, de familia tan libre y aceptada como la de él, lo rescató de la nieve, lo revivieron de su lamentable estado, y a su pedido, este matrimonio estuvo toda una semana entera tratando de comunicarse desesperadamente por teléfono con aquel famoso oficial escocés de la Real Inteligencia Naval Británica, el mismo a quien Gehlen en su momento había rescatado de las garras de los "Botas Sucias" de la Tcheka soviética para que este último le salvare ahora de ser ajusticiado. Pero muy pocos días antes de que el escocés lograse llegar al lugar, los norteamericanos irrumpieron donde estaba Gehlen refugiado, lo arrestaron y se lo llevaron de vuelta a Alemania. 

El 22 de mayo de 1945, Gehlen se rindió oficialmente al Cuerpo de Contrainteligencia (CIC) de la US Army en Baviera, y así fue encarcelado en el penal militar de Camp King cerca del Oberursel, donde acabó siendo interrogado por el capitán John R. Booker. Pero cuando ya todo parecía perdido, milagrosamente justo en el momento en que iban a ponerlo a disposición del Tribunal para ajusticiarlo, este famoso oficial escocés de la Inteligencia Naval Británica irrumpió en el lugar con una orden del general Eisenhower para detenerlo todo, y otra vez Gehlen se había salvado por muy escaso margen. 

Pues a causa de sus conocimientos y contactos dentro de la inteligencia militar de la Unión Soviética, este famoso espía escocés convenció a los norteamericanos de que Gehlen era de gran valor para salvar a Occidente antes de que el aterrador Ejército Rojo soviético dirigido por el también criminal Mariscal Zukov recibiera de Moscú pertrechos, medicinas y alimentos como para marchar desde Berlín Oriental hasta París y así lograr que la maldita Unión Soviética ocupara toda la Europa Occidental completa, tal como ya antes Hitler lo había hecho. 

Agradecido, Gehlen ofreció sus archivos de inteligencia y su red de contactos a cambio de su libertad y la de sus colegas presos en los campos de prisioneros de guerra POW -por sus siglas en inglés- que todavía estaban en Alemania. Ante tal giro de los acontecimientos, Booker silenciosamente quitó a Gehlen y a su comando de las listas norteamericanas de oficiales prisioneros y consiguió trasladar a siete de los más altos oficiales ucranianos de Gehlen al campo, tal como los escoceses lo solicitaban. 

Los archivos de Gehlen fueron retirados de Austria por los comandos escoceses, y llevados al campo silenciosamente, aún sin conocimiento del CIC pero el general Eisenhower sí lo sabía. Así, al final del verano, el norteamericano Booker ya tenía el apoyo del brigadier general Edwin Siebert, director del G-2, que era el Comando de Inteligencia del Duodécimo Ejército, y de Walter Bedell Smith, el más alto oficial norteamericano de inteligencia en Europa. El general Siebert contactó con su superior, el general Walter Bedell Smith, jefe del equipo de Eisenhower que trabajaba con William Joseph Donovan y Allen Foster Dulles, el último de ellos por entonces jefe de la estación de Berna de la OSS (Office of Strategic Services), para hacer los arreglos pertinentes.

El 20 de septiembre de 1945, Gehlen y tres de sus más cercanos socios volaron secretamente a Estados Unidos y a Inglaterra para empezar a trabajar para los gobiernos de esos países. Gehlen les reveló entonces que varios miembros de la OSS eran secretamente infiltrados miembros del Partido Comunista ruso. En junio de 1946, Gehlen fue liberado oficialmente del cautiverio norteamericano volando a Alemania, y regresó a Camp King, donde recomenzó su trabajo de inteligencia con antiguos oficiales alemanes en ese campo. Puso una organización de fachada en Pullach One cerca de Münich, llamada Organización de Desarrollo Industrial del sur de Alemania, para enmascarar su anillo de espionaje. Gehlen reclutó a 350 ex-agentes de inteligencia nazis, polacos, checos, ucranianos, alemanes y rusos para trabajar con él; este número aumentaría hasta 4 mil agentes encubiertos en los países comunistas y musulmanes. 

A todo este ejército de espías y comandos encubiertos se les denominaba como los "Hombres-V", quienes eran los únicos ojos y oídos que tuvo la Central Intelligence Agency (CIA) en el campo de las naciones satélites presas del bloque soviético durante la Guerra Fría. Este grupo sería denominado rápidamente como "Organización Gehlen". De tal manera, el famoso espía escocés que lo rescatara de ser ajusticiado dijo de él: "Mi amigo de la infancia Reinhard Gehlen es uno de mis mejores oficiales de espionaje, me ha convertido en su alumno, estoy muy orgulloso de él". 

Falsas denuncias inducidas desde la KGB

a) En 1952, medios alemanes orientales infiltrados en los periódicos británicos y norteamericanos habían denunciado a un grupo de extrema derecha, el Bundes Deutscher Jungend, cuyos militantes fueron armados por los servicios secretos de la OTAN. Su misión era preparar el asesinato de los principales líderes de la izquierda fabiana en Francia, Alemania e Inglaterra, en el supuesto caso de una invasión soviética. El cuartel general la OTAN en Bruselas pensaba así contrarrestar el establecimiento de un gobierno títere impuesto por el Ejército Rojo soviético. Todo esto era tan falso como el marxismo. 

b) La Organización Gehlen tenía un más que voluminoso registro de inteligencia donde se detallaban con precisión los listados completos y prontuarios de cada miembro de la KGB que operaba desde adentro del Pacto de Varsovia. De acuerdo a un artículo del periódico británico The Guardian que revisa los archivos desclasificados de la CIA por todos los conflictos morales de los "Derechos Humanos" derivados de contratar a ex-nazis para luchar contra la KGB, así fue como el infame dictador soviético genocida Nikita Khruschev declaró que "todo ello fue un completo fiasco desde el punto de vista de la inteligencia porque los ex-nazis eran pésimos espías".

Sin embargo, el Royal MI6, el Mossad, y la CIA trabajaron en estrecha unión con el Grupo Gehlen de Bonn: la Organización Gehlen entregaba el capital humano, los escoceses entregaban a sus pistoleros y cuchilleros, mientras la CIA entregaba los fondos y los materiales para todas las operaciones altamente clandestinas, incluyendo aviones, lanchas anfibias artilladas y armamento ultramoderno.

c) Una misión exitosa fue la "Operación Crosswords", la cual se dividió en dos partes opuestas entre sí: 

- Primero había que sacarse de encima a todos aquellos alemanes, croatas, ucranianos, italianos y españoles cuya presencia nazi-franquista en Europa pudiese ser utilizada por los genocidas soviéticos como propaganda anti-norteamericana, y para ello qué mejor que la remota Argentina "Sporca" para ser utilizada como vaciadero de todo "bicho molesto" que importunare a los gobiernos italianos, españoles y europeos en general. Con tal fin, Francisco Franco, nuestra gloriosa Golda Meir y el primo ministro Alcide Di Gasperi, se reunieron con el alemán Gehlen para que éste les indicara a los británicos y norteamericanos a cuántos cientos de miles de "bichos molestos" se podría llegar a transferir de Europa a la remota Argentina situada en el fin del mundo, y así lo hicieron sin retorno ni devolución. Vale decir: todo aquel que molestare al gobierno italiano en Roma o al gobierno español en Madrid, debía irse a hacerlo a Buenos Aires, o de lo contrario sufriría las consecuencias. 

- La segunda parte fue por la cual se infiltraron más de cinco mil espías anti-comunistas de ancestro europeo de este y rusos. Estos agentes recibieron entrenamiento de espionaje en un campo de la BND llamado Oberammergau, pero también en Fort Bragg, Missouri, en el Estuario del Clay, Escocia, y en la Base Británica de Woomera, Australia. Otra operación de la Organización Gehlen fue la "Operación Rusty" que armó acciones de contraespionaje dirigidas por los anti-comunistas disidentes de las organizaciones alemanas orientales y soviéticas en Europa. 

d) La misión de la Organización Gehlen se vio comprometida por la existencia de topos comunistas dentro de ella misma, pero además también los había en aún mayor proporción adentro de la CIA y del MI6 británico, particularmente el amanerado traidor Harold "Kim" Philby. Así la "Misión WiN" a Polonia y Ucrania fue un completo fracaso debido a las denuncias de los contra espías de Philby; y fue finalizada cuando el llamado quinto Comando de la Organización WiN dentro de Polonia fue creada por los servicios secretos soviéticos para hacerla fracasar. Sin embargo, como siempre el tiro a los comunistas les terminó saliendo por la culata, pues a pesar de todos estos inmensos contratiempos, la Organización Gehlen igual fue totalmente exitosa en descubrir a la sangrienta unidad secreta soviética de asesinatos llamada SMERSH ("Muerte a los espías"). Para ello utilizó los servicios del mismo espía escocés que había rescatado a su fundador. 

e) También ayudaron a los británicos en el Túnel de Berlín, el cual fue construido bajo el Muro de Berlín para monitorizar las comunicaciones soviéticas y germano-orientales; sin embargo, el resultado final fue desastroso y la operación también les falló a los burocráticos comunistas, pues hasta Theodore Shackley, de ancestros polacos, también estaba inmiscuido. Pero el mismo espía escocés que había rescatado a Gehlen estaba atrás de los pasos de Kim Philby, haciendo que este último traidor temiese por su propia vida. Así Philby fue destinado como asesor británico del Mossad en Tell Aviv, y atrás de él fue el escocés, quien preparó a todo un comando de israelíes del Mossad armados hasta los dientes para mandarle al cementerio, pero a último momento la KGB sacó a Kim Philby del lugar a escasos cinco minutos antes de que los israelíes llegaran a ejecutar su sangrienta misión. 

f) En tiempos del genocida mayor Leonid Brezhnev, el Kremlin hizo denunciar a los tabloides de la prensa amarilla de Londres que la "Organización Gehlen" estaba de acuerdo con nuestros gloriosos hermanos del Mossad para emplear a cientos de miles de ex-nazis, entre los cuales estaba Alois Brunner, quien durante la época de Hitler ya había sido responsable del campo de concentración de Drancy, cerca de París, y quien estaba vivo hasta el año 2007. Pero desde Eagle Square en Washington la CIA hizo la vista gorda, e incluso participó activamente con Gehlen en todos los casos, de acuerdo a las exigencias militares de la Guerra Fría.

De acuerdo con Robert Wolfe, historiador de la Administración Nacional de Archivos y Documentos de Estados Unidos, "la inteligencia del Ejército de Estados Unidos aceptó de los británicos que el alemán Reinhard Gehlen ofreciera su reconocido conocimiento acerca del Ejército soviético, y así muchos ex-criminales nazis fueron empleados en Escocia y en los Estados Unidos. De este modo, Gehlen fue llamado desde Londres primeramente Buró para la Coordinación Política del OPC, donde su primer director fue Frank G. Wisner. Pero luego fue nombrado por el propio secretario de Estado, George Marshall, como persona propuesta por su consejero George F. Keenan, el cual mantenía una estrecha relación con Allen Foster Dulles". 

Conclusión 

En 1955, la Organización Gehlen fue transferida oficialmente por los británicos, israelíes y norteamericanos a la República Federal de Alemania por entonces bajo el gobierno privatista liberal de Konrad Adenauer, quien el 1 de abril de 1956 formó el núcleo del recién creado Bundes Nachrichten Dienst, es decir, la BND o Servicio de Inteligencia Federal de Alemania.

Con el aplauso masivo de los escoceses, Gehlen ocupó como siempre el puesto máximo, presidente del BND, hasta que fue forzado a renunciar debido a los escándalos fabianistas del primer ministro Willie Brandt. Se retiró del BND en 1968 y murió en 1979, a la edad de 77 años.

Gehlen recibió la Cruz Alemana de plata durante la Segunda Guerra Mundial, y la "Grosses Bundes Verdienst Kreuz am Schulterband" en 1968 por sus servicios a la lucha contra el comunismo en Vietnam. También la masonería escocesa lo condecoró con la máxima Cruz de los Reales Caballeros de Malta por haber sido "un tipo tan macanudo" ("jolly good fellow").

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