Las vaquitas son ajenas: la industria frigorífica, en alerta por la exportación de ganado en pie y el desempleo
La industria frigorífica ha vuelto a expresar su preocupación con respecto a la exportación de ganado en pie ante el Parlamento, señalando las consecuencias negativas que esta práctica tiene sobre el empleo, el valor agregado y la rentabilidad del sector.
Esta discusión se produce en un contexto de debate sobre el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
El Problema más grande de la mayoría de las Empresas de Uruguay es este ,no es solo Conaprole ,Frigoríficos ,
— Juancrewmember (@jjbbMacMont) February 19, 2026
Taxis ,Omnibus ,la droga campea en todo el país ,todos los saben y todos se hacen los boludos. pic.twitter.com/FX3I1huJad
Representantes de la Cámara de Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica (Adifu) comparecieron ante una comisión especial parlamentaria para reiterar la necesidad de revisar la actual política de exportación de ganado en pie. Según datos aportados, en 2023 se exportaron 400.000 cabezas de ganado, una cifra que preocupa al sector.
Daniel Beleratti, vocero de la CIF, enfatizó el impacto directo en el empleo, argumentando que la exportación de 400.000 cabezas equivale a la pérdida de 400.000 jornales. Además, la industria estima que se resigna un valor agregado de aproximadamente 500 dólares por animal, considerando salarios, combustibles, impuestos, empaques y transporte, componentes esenciales de la cadena industrial asociada al procesamiento de la carne.
Si bien la habilitación de la exportación en pie en 2009 se justificó como un estímulo para aumentar la producción de terneros, la industria afirma que este crecimiento no se ha materializado. La faena se mantiene relativamente estable, entre 2,2 y 2,4 millones de cabezas anuales. A esto se suma el cierre de cinco frigoríficos y la disminución de la rentabilidad, incluso en plantas con inversión extranjera.
Un punto crítico señalado por la industria es el destino del ganado exportado. Aproximadamente el 90 por ciento se envía a Turquía, donde el ganado uruguayo ingresa libre de aranceles, mientras que la carne uruguaya enfrenta un arancel del 225 por ciento. Esto significa que gran parte del ganado exportado se faena en Turquía, limitando las oportunidades para la industria cárnica uruguaya. "De 400.000 terneros, 350.000 se faenan allá y nosotros no vendemos un kilo de carne”, afirmó Beleratti.
Ante esta situación, la industria no propone una prohibición total de la exportación de ganado en pie. En cambio, propone un mecanismo de "puerta vaivén": permitir la importación de animales en pie desde países con estándares sanitarios equivalentes a los de Uruguay, con el fin de asegurar el suministro de materia prima, sostener el empleo y mantener la actividad industrial.
Elizabeth Misa, directora del frigorífico Las Moras, ilustró el impacto a nivel empresarial. Su empresa, que faena 100.000 cabezas al año, ve comprometida su actividad anual con la exportación masiva de terneros. Misa también advirtió sobre la presión que la escasez de materia prima ejerce sobre los precios del ganado, haciendo que la ecuación industrial sea insostenible.
La industria frigorífica insiste en que su propuesta no busca restringir el libre comercio, sino equilibrar el mercado mediante la implementación de la "puerta vaivén," permitiendo la importación de ganado en pie para su procesamiento en Uruguay, de manera similar a la importación de carne procesada desde países vecinos.








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