La industria frigorífica se enfría como corazón de suegra: paradas de plantas y presiones sobre la rentabilidad
La industria frigorífica uruguaya enfrenta nuevos desafíos, con señales de un enfriamiento que se intensifican. A los recientes cierres de plantas como las del grupo MBRF (Colonia e Inaler) y Casa Blanca (Fricasa), se suman ahora nuevas paradas temporales, reflejo de una situación compleja marcada por la menor disponibilidad de ganado y la creciente presión sobre la rentabilidad del sector.
El frigorífico San Jacinto, propiedad de la familia Urgal, detendrá su actividad durante al menos dos semanas debido a la licencia de su personal. Aunque la fecha exacta aún no se ha definido, se estima que la parada se producirá entre la última semana de marzo y los primeros días de abril.
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— Noticias 5 (@5noticiasuy) August 29, 2023
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En paralelo, Minerva Foods ha decidido detener la actividad de su planta en Canelones a partir del 24 de marzo, con un cierre previsto para todo el mes de abril. Esta planta emplea a unos 700 trabajadores, y la situación será discutida en una reunión programada para el 25 de marzo en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), donde también se abordará el futuro de la planta de Carrasco, que Minerva mantiene cerrada desde noviembre.
Problemas Acumulados en el Sector
Esta situación no es nueva. El sector frigorífico uruguayo viene arrastrando una serie de tensiones en los últimos años. Entre los factores más mencionados se encuentran la escasez relativa de ganado para faena, la presión de los costos internos y la volatilidad de los mercados internacionales de la carne.
Además, la fuerte competencia regional, especialmente desde Brasil, con costos de producción y faena generalmente más bajos, ejerce presión sobre los márgenes de los frigoríficos uruguayos. En este contexto, varias empresas han optado por ajustar la actividad de sus plantas, concentrar la faena o, como vemos ahora, detener operaciones temporalmente.
El Peso de las Plantas en la Faena Nacional
A pesar de la parada prevista, el frigorífico San Jacinto tiene un peso importante en la industria. En lo que va del año, la familia Urgal concentra cerca del 18% de la faena vacuna, considerando también las plantas de Pando. En la última semana, San Jacinto fue el segundo frigorífico con mayor actividad del país, faenando 3.635 cabezas. En el acumulado de 2026, la planta procesó 39.326 vacunos, lo que representa aproximadamente el 9,7% de la faena total.
San Jacinto también juega un papel destacado en el procesamiento de ovinos, siendo el frigorífico que más animales de esta categoría industrializó la semana pasada, con 5.224 cabezas. En lo que va del año, la planta lleva procesados 32.562 ovinos, equivalentes a una participación cercana al 26,4% de la faena total en este segmento.
Por su parte, el frigorífico Canelones procesó 2.562 vacunos en la última semana y acumula 28.404 cabezas en lo que va de 2026, con una participación de alrededor del 7,5% de la faena nacional.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de la industria frigorífica uruguaya y la necesidad de buscar soluciones que permitan garantizar su sostenibilidad y competitividad en el mercado internacional.








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