El país se convierte en un geriátrico: crece el envejecimiento de la población y sube el gasto del Estado en pensiones
El Banco de Previsión Social (BPS) de Uruguay ha publicado nuevas proyecciones financieras que revelan un aumento significativo en el gasto destinado a pensiones no contributivas en las próximas décadas. Según el informe, se espera que este gasto se duplique como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2100, pasando del 0,54 por ciento en 2024 al 1,04.
En términos monetarios, el BPS proyecta que el monto total de egresos del sistema alcanzará los 685 millones de dólares en 2050 (calculado al tipo de cambio promedio de 2024), lo que representa un incremento del 61,3% respecto al año base del estudio. Se estima que la cifra continuará creciendo hasta alcanzar un pico de 753 millones de dólares en 2070, para luego comenzar a decrecer gradualmente.
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— El Observador Uruguay (@ObservadorUY) March 20, 2026
¿Qué son las pensiones no contributivas?
El pilar no contributivo del sistema previsional uruguayo está compuesto principalmente por pensiones por vejez e invalidez, excluyendo las jubilaciones comunes. Estas pensiones están dirigidas a habitantes que "carezcan de recursos para subvenir a sus necesidades vitales" y "estén incapacitados en forma absoluta para todo trabajo remunerado", según lo establecido en la Ley 16.713.
Además, la Ley 20.130 de 2023 amplió la cobertura a personas mayores de 70 años que se encuentren en la misma situación de carencia y no cumplan con los requisitos para acceder a una jubilación, siempre que se hayan dedicado al menos durante siete años al cuidado directo no remunerado de hijos, padres, nietos o hermanos.
Aumento de pensionistas a mediano y largo plazo
El informe del BPS proyecta un aumento del 38,1% en el número total de pensionistas por vejez e invalidez entre 2030 y 2050, alcanzando los 154.951 beneficiarios. Si bien ambos tipos de pensiones experimentarán un crecimiento, se espera que las pensiones por invalidez aumenten más rápidamente (casi 60%) antes de estabilizarse en el largo plazo, mientras que las pensiones por vejez mostrarán un incremento sostenido del 28,8% para 2050 y más allá.
En el largo plazo, se prevé que la cantidad total de pensionistas aumente hasta 2073. A partir de ese año, la tendencia se revertirá gradualmente, regresando a las cifras estimadas para 2050. Sin embargo, se espera que la cantidad de beneficiarios únicamente por vejez en 2080 sea un 176% mayor respecto a 2024. Para el año 2100, se estima un total de 145.691 pensionistas no contributivos, con una disminución más rápida en las pensiones por invalidez en comparación con las de vejez.
Factores que impulsan el aumento
El informe del BPS atribuye este aumento proyectado principalmente a las dinámicas demográficas a largo plazo. Se espera un descenso de la población en general, pero un aumento en el grupo de personas de 70 años o más, quienes son potenciales beneficiarios de la pensión por vejez. Además, se considera la introducción de nuevos beneficios establecidos en la Ley 20.130 asociados al cuidado, así como la flexibilización de los requisitos de ingreso.
En el caso de las pensiones por invalidez, el aumento se explica por una mejora en las tasas de mortalidad, lo que extenderá el tiempo de goce de la prestación.
Masculinización del sistema
El informe también destaca una "masculinización progresiva" del sistema de pensiones no contributivas. En 2024, los hombres representaron el 54,7% de las prestaciones por invalidez. Según las proyecciones, para 2100, este porcentaje aumentará al 61,1%, debido a que se espera que las ganancias en la esperanza de vida sean mayores entre los hombres. Este mismo factor tendrá un efecto en las pensiones por vejez, reduciendo la participación de las mujeres.
Contexto y Relevancia
Estas proyecciones se enmarcan en el contexto del Diálogo Social impulsado por el gobierno uruguayo, cuyo objetivo es generar propuestas para nuevas reformas en el## Pensiones No Contributivas en Uruguay: Un Futuro con Más Beneficiarios y Mayor Gasto
El Banco de Previsión Social (BPS) ha publicado nuevas proyecciones financieras que revelan un panorama futuro donde el gasto en pensiones no contributivas en Uruguay experimentará un notable incremento. Según el informe, este gasto se duplicará como porcentaje del Producto Interno Bruto (PBI) para el año 2100, pasando del 0,54% en 2024 a un 1,04%.
En términos monetarios, el BPS estima que el monto total de egresos del sistema alcanzará los 685 millones de dólares en 2050 (calculados al tipo de cambio promedio de 2024), lo que representa un aumento del 61,3% con respecto al año base del estudio. Se proyecta que esta cifra continúe creciendo hasta alcanzar un pico de 753 millones de dólares en 2070, para luego iniciar un descenso gradual.
¿Quiénes son los beneficiarios de estas pensiones?
El pilar no contributivo del sistema previsional uruguayo se compone principalmente de pensionistas por vejez e invalidez, excluyendo las jubilaciones comunes. Para acceder a estas pensiones, los beneficiarios deben cumplir con criterios específicos definidos en la Ley 16.713: carecer de recursos para cubrir sus necesidades básicas y estar incapacitados de forma absoluta para realizar cualquier trabajo remunerado.
Además, la Ley 20.130 de 2023 amplió la cobertura para incluir a personas mayores de 70 años que, aunque no reúnan los requisitos para una jubilación, demuestren carencia de recursos y hayan dedicado al menos siete años al cuidado directo no remunerado de hijos, padres, nietos o hermanos.
Crecimiento en el número de pensionistas
A mediano plazo, entre 2030 y 2050, se espera que el número total de pensionistas por vejez e invalidez aumente un 38,1%, alcanzando los 154.951 beneficiarios. Este crecimiento se observará en ambos tipos de pensiones, con un incremento cercano al 60% en las pensiones por invalidez (que luego se estabilizarán a largo plazo) y un aumento sostenido del 28,8% en las pensiones por vejez hasta 2050 y más allá.
A largo plazo, el número total de pensionistas continuará aumentando hasta 2073. A partir de ese año, se espera una reversión gradual de la tendencia, volviendo a cifras similares a las estimadas para 2050. En 2080, la cantidad de beneficiarios únicamente por vejez será un 176% mayor que en 2024. Para el año 2100, se estima un total de 145.691 pensionistas no contributivos, con una disminución más rápida en las pensiones por invalidez en comparación con las de vejez.
Factores que impulsan el aumento
El informe del BPS identifica dos factores principales que impulsan este aumento en el gasto y número de pensionistas no contributivos:
- Dinámicas demográficas a largo plazo: Se prevé un descenso de la población general, pero un aumento en el grupo de personas de 70 años o más, potenciales beneficiarios de la pensión por vejez, hasta el año 2088.
- Mayor esperanza de vida: El aumento en la cantidad de personas con pensión por invalidez se explica por la mejora en las tasas de mortalidad, que prolonga el tiempo de disfrute de la prestación. En el caso de las pensiones por vejez, se suma el aumento esperado en la población de 70 años o más, la introducción de nuevos beneficios asociados al cuidado (Ley 20.130) y la flexibilización de los requisitos de ingreso.
Cambios en la distribución por sexo
Las proyecciones del BPS también indican una "masculinización progresiva" en la composición de los beneficiarios. En 2024, los hombres representaban el 54,7% de las prestaciones por invalidez; para 2100, se espera que alcancen el 61,1% del total, debido a que se proyectan mayores ganancias en la esperanza de vida entre los hombres. Este mismo factor influirá en las pensiones por vejez, reduciendo la participación de las mujeres.








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