La oposición celebró la marcha atrás del Gobierno en el polémico proyecto de liberación anticipada de presos
La decisión del gobierno uruguayo de revisar —y eventualmente retirar— el artículo vinculado a la liberación anticipada de presos dentro de la reforma del Código del Proceso Penal generó una inmediata reacción en el arco opositor, que celebró el giro como una victoria política y una rectificación necesaria.
El cambio de postura del Ejecutivo se produjo tras una fuerte ola de cuestionamientos, tanto desde la oposición como desde distintos sectores sociales, que advertían sobre los posibles riesgos de habilitar beneficios a personas condenadas por delitos graves. En ese contexto, el propio presidente Yamandú Orsi reconoció que, si la propuesta generaba preocupación, debía “sacarse o corregirse”, abriendo la puerta a una reformulación del proyecto.
El Sr. técnico, idóneo...
— PABLO FREDES (@PabloFredes_PDF) April 15, 2026
Dice sin anestesia: " Sino baja la cantidad de presos, no va haber posibilidad de convivir en Uruguay ".
Ergo, hay que flexibilizar y soltar, no podemos (el sistema) mantener este número de presos.
Sálvese quien pueda ! pic.twitter.com/aoCHRl6h52
La iniciativa original buscaba ampliar los casos en los que los jueces pudieran otorgar la libertad anticipada, incluso en delitos que hasta ahora estaban excluidos. Aunque desde el oficialismo insistieron en que no se trataba de liberaciones automáticas, sino de evaluaciones caso por caso, el planteo encendió alarmas en el sistema político.
Frente a este escenario, la oposición interpretó el retroceso como una señal de debilidad del Gobierno, pero también como una muestra de que las críticas surtieron efecto. Dirigentes opositores venían advirtiendo que la medida podía derivar en excarcelaciones masivas o en beneficios para delitos sensibles, lo que finalmente obligó al Ejecutivo a recalcular su estrategia.
De hecho, la presión política llevó a que el Gobierno decidiera directamente retirar ese capítulo del proyecto, en un intento por desactivar la polémica y facilitar el tratamiento legislativo de la reforma penal en su conjunto.
El episodio se inscribe en un contexto más amplio de debate sobre seguridad pública en Uruguay, donde el hacinamiento carcelario y el aumento de la criminalidad conviven con una fuerte demanda social de mayor firmeza frente al delito.
En ese marco, la revisión del proyecto aparece como un punto de inflexión: para el oficialismo, una corrección necesaria dentro de un proceso más amplio de reforma; para la oposición, una confirmación de que la iniciativa original estaba mal planteada.
Con el tema ahora en manos del Parlamento, la discusión promete continuar. Pero lo que ya quedó claro es que la liberación anticipada de presos se convirtió en uno de los ejes más sensibles del debate político actual en Uruguay.








Seguí todas las noticias de NOVA Uruguay en Google News

















