Empresarios cuestionan a Orsi por la reducción de la jornada laboral y reclaman “señales correctas” para invertir
La gestión de Yamandú Orsi volvió a quedar bajo presión luego de que empresarios uruguayos cuestionaran duramente algunas de las principales iniciativas laborales promovidas por el gobierno y reclamaran “señales correctas” para evitar que continúe deteriorándose el clima de inversión en el país.
Las críticas surgieron desde la Confederación de Cámaras Empresariales (CCE), cuyo presidente, Leonardo Loureiro, advirtió que medidas como la reducción de la jornada laboral y nuevos mecanismos de regulación sobre despidos masivos podrían terminar afectando la competitividad y el crecimiento económico de Uruguay.
Orsi asistirá al acto por el Día de los Trabajadores el 1º de mayo.
— tomas friedmann (@friedmanntomas) April 24, 2026
Bajo la consigna "Por trabajo, salario y justicia social. El Uruguay es su gente", una estrategia nacional de desarrollo, el diálogo social, el impuesto del 1% al 1% más rico y la reducción de la jornada laboral.
El reclamo empresarial se produce en un contexto delicado para la economía uruguaya, marcado por menor crecimiento, caída de expectativas y preocupación creciente por la falta de señales claras desde el Poder Ejecutivo.
“Hay que mandar señales correctas al mercado”, sostuvo Loureiro al responder públicamente a declaraciones recientes del ministro de Economía, Gabriel Oddone.
El dirigente empresarial apuntó especialmente contra el impulso oficial a la reducción de la jornada laboral, una de las discusiones promovidas desde sectores del oficialismo y sindicatos cercanos al Frente Amplio.
Según Loureiro, mientras el gobierno intenta atraer inversiones y mejorar el desempeño económico, al mismo tiempo instala debates que generan preocupación entre empresarios nacionales y extranjeros.
“Si van a buscar empresarios brasileños y leen que el gobierno quiere discutir reducción de la jornada laboral, eso afecta las decisiones de inversión”, advirtió el titular de la CCE.
Las declaraciones dejaron expuesta una nueva tensión entre el gobierno de Orsi y el sector privado, que viene mostrando creciente inquietud por el rumbo económico y laboral de la administración frenteamplista.
El empresariado también cuestionó la eventual ratificación del Convenio 158 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece mecanismos de notificación anticipada para despidos masivos. Según sostienen las cámaras empresariales, este tipo de regulaciones podrían generar más rigidez laboral en un momento donde Uruguay necesita mejorar competitividad y productividad.
Las críticas se suman a otros cuestionamientos recientes contra la administración de Orsi y su ministro de Economía. En los últimos días, el propio Banco Central del Uruguay reconoció que la economía creció menos de lo esperado en 2025 y redujo las proyecciones para este año.
Además, distintos sectores empresariales vienen alertando sobre el impacto de los sobrecostos internos, el precio de los combustibles y la pérdida de competitividad frente a otros mercados de la región.
Desde el oficialismo defienden la necesidad de abrir el debate sobre nuevas condiciones laborales y sostienen que Uruguay debe avanzar hacia esquemas más modernos y equilibrados entre productividad y calidad de vida. Sin embargo, las señales que percibe buena parte del sector privado parecen ir en sentido contrario.
El conflicto también refleja las diferencias internas sobre el rumbo económico del gobierno de Orsi, donde conviven sectores más moderados con otros alineados con las demandas históricas del sindicalismo uruguayo.
Mientras tanto, crece la preocupación por el impacto que estas discusiones podrían tener sobre la llegada de inversiones en un escenario internacional ya complejo y con una economía uruguaya que empieza a mostrar signos de desaceleración más profundos de lo esperado.








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