El agro presiona al Gobierno para extender la emergencia y crece el malestar por la falta de respuestas
La gestión de Yamandú Orsi vuelve a enfrentar cuestionamientos desde uno de los sectores más sensibles de la economía uruguaya. En medio de las dificultades climáticas y productivas que atraviesa el interior del país, organizaciones rurales preparan un pedido formal para que el Gobierno extienda la emergencia agropecuaria ante el deterioro que sufren los cultivos de invierno.
AGRO: Uruguay declara la emergencia agropecuaria por déficit hídrico en diversas zonas
— Agencia Safras News Latam (@safrasnewslatam) February 25, 2026
La preocupación crece especialmente entre productores agrícolas y ganaderos que consideran insuficientes las medidas implementadas hasta ahora por el Ejecutivo. Según trascendió, el agro entiende que las condiciones actuales todavía están lejos de una recuperación y que levantar las asistencias o dejar vencer la emergencia implicaría profundizar el daño económico en múltiples regiones productivas.
El reclamo aparece en un contexto complejo para la administración de Orsi, que ya viene acumulando críticas desde distintos sectores económicos por la desaceleración de la actividad, el aumento de costos y la pérdida de competitividad. Ahora, el malestar se traslada también al corazón productivo del país, donde productores advierten que el Gobierno no logra dimensionar la gravedad del escenario rural.
Desde las gremiales agropecuarias remarcan que los cultivos de invierno continúan afectados por las consecuencias de fenómenos climáticos adversos y por las dificultades financieras que atraviesan muchos establecimientos. En ese marco, solicitarán que se mantengan los beneficios y herramientas extraordinarias vinculadas a la emergencia agropecuaria para evitar que pequeños y medianos productores queden aún más comprometidos.
El planteo deja expuesta una tensión creciente entre el Ejecutivo y el sector agropecuario, históricamente determinante para la economía uruguaya. Mientras desde el Gobierno buscan transmitir tranquilidad y gradual recuperación, en el interior productivo sostienen que la realidad dista mucho del optimismo oficial.
Las críticas apuntan además a la falta de señales claras hacia el sector. Productores rurales cuestionan que el Gobierno priorice discursos políticos mientras muchas explotaciones enfrentan problemas de financiamiento, caída de rentabilidad y dificultades para sostener la actividad.
El pedido de extensión de la emergencia agropecuaria podría convertirse así en un nuevo foco de conflicto para Orsi, que enfrenta crecientes desafíos para sostener el respaldo político en un escenario económico cada vez más exigente para distintos sectores de Uruguay.








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