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El tiempo le juega en contra

A contrarreloj: Lacalle Pou, incómodo por el retraso de la reforma de seguridad social

La testarudez de Cabildo Abierto pone en riesgo el cronograma de votación y agudiza la grieta en la coalición encabezada por Luis Lacalle Pou. (Dibujo: NOVA)

Un nuevo dolor de cabezas afecta al presidente Luis Lacalle Pou, quien ve alejarse el voto de la reforma de la seguridad social bajo los parámetros que había impuesto a la coalición de gobierno en la Cámara de Diputados, de la mano de una fuerte disidencia de su socio conflictivo, Cabildo Abierto.

La fuerza liderada por Guido Manini Ríos lejos está de dejar sus discursos altisonantes respecto al proyecto estrella del Ejecutivo, el legado central de una agenda reformista que, por el momento, no logra implementarse de forma plena.

Cabildo Abierto anunció a rajatablas en enero, mucho antes de que la Cámara de Diputados comenzara con los procesos formales para analizar la iniciativa, que no la votaría como llegó del Senado.

Desde entonces su intransigencia ha ido en alza, con varios guiños al opositor Frente Amplio (FA) –que prometió derogar varios artículos si se aprueba y en caso de regresar al poder-, generando un mayor malestar entre el sector mayoritario de la coalición, el Partido Nacional.

A mediados de febrero, el presidente Lacalle Pou fue categórico: la reforma de la seguridad social debe estar aprobada el 31 de marzo, ni un día más. Pero a diferencia del Senado, donde la agenda del Ejecutivo se cumplió sin problemas y el texto no sufrió modificaciones, la comisión especial de Diputados avanza a un ritmo de letargo.

Cabildo Abierto y la amenaza de una postergación hasta el segundo semestre

Cabildo Abierto mantiene inamovible su reclamo sobre los puntos a ser modificados del proyecto original de reforma de la seguridad social: bajar los años para el cálculo en la tasa de reemplazo sea menor (de 25 a 15 años), más excepciones para la edad mínima de jubilación, la exclusión de la Caja Notarial y la prohibición a las AFAP de invertir sus fondos en el exterior.

Como parte de su estrategia de desgaste, exigió a los delegados del gobierno que acudieron ante la comisión especial para explicar el proyecto, el envío por escrito de varios puntos cuestionados, demorando el procedimiento.

A ello se ha aferrado para sugerir la necesidad de una postergación del debate en el pleno de la Cámara de Diputados, que debía ocurrir a fin de mes.

El legislador cabildante Martín Sodano llegó a redactar un pedido de prórroga de funcionamiento de la comisión hasta agosto, tras negociar el apoyo del Frente Amplio a esa moción, de acuerdo a El Observador.

El pedido no vio la luz y el Partido Nacional reaccionó rápidamente convocando a una sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados para el miércoles 29. El objetivo es mostrar que, si es necesario, se creará el tiempo de debate requerido para cumplir con el cronograma deseado por Luis Lacalle Pou.

No obstante el plan de contingencia, la meta del presidente se aleja cada vez más. Son diez días para limar asperezas que llevan meses con Cabildo Abierto. Se trata de negociaciones que, además, ponen en riesgo la delicada sostenibilidad de la reforma misma, como explicó su redactor Rodolfo Saldain.

Introducir cambios a la fórmula de reemplazo, el principal punto cuestionado por CA, afectaría toda la estabilidad fiscal del nuevo sistema previsional. Un cambio de esa magnitud retrasaría, además, los tiempos políticos porque el texto debería volver al Senado.

Los pronósticos más optimistas se basan en contentar a la fuerza de Manini Ríos con otras concesiones, posiblemente la de limitar las inversiones en el extranjero de las AFAP, permitiendo al presidente promulgar su reforma estrella luego de la Semana de Turismo.

Los escépticos temen tiempos más largos y un desgaste aún más profundo en el interior de una coalición donde el ritmo electoral se está abriendo paso.

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