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Tensión interna

El caso Marset resquebraja la coalición oficialista: CA no termina de digerir las explicaciones de Lacalle Pou

CAbildo Abierto, el sector liderado por Guido Manini Ríos, todavía tiene "dudas" en torno a la responsabilidad del presidente Luis Lacalle Pou en el escándalo.

La crisis política no se saldó con la renuncia de dos ministros y un subsecretario, y mucho menos con la conferencia de prensa que dio el presidente Luis Lacalle Pou a su regreso al país. No solo porque desde el Frente Amplio señalan que las respuestas oficiales a la responsabilidad del gobierno en el escándalo Marset fueron insuficientes, sino porque las dudas están en el mismo interior de la Coalición Multicolor y revive rispideces entre los socios.

Si bien la salida del gobierno del ministro del Interior Luis Alberto Heber y de su segundo en la cartera, Guillermo Maciel —junto con la del asesor presidencial Roberto Lafluf, siguiendo a la renuncia del canciller Francisco Bustillo—, era una base desde la cual partieron todos los partidos; pronto las diferencias se hicieron notar a nivel de apoyo al accionar del Presidente.

En este sentido, el Partido Nacional (PN) rápidamente expresó “su total respaldo al presidente de la república y al gobierno de la coalición”, como era de esperarse para tratar de paliar la crisis que tuvo como principales protagonistas a jerarcas del riñón nacionalista. Dirección contraria a la también esperada por parte del Frente Amplio, que apuntó hacia una posible relación o influencia del narcotráfico en la política uruguaya.

A partir de esto último, los blancos reclamaron a la oposición “lealtad institucional y democrática (…), la misma actitud que tuvo el Partido Nacional frente a hechos vividos en los gobiernos frenteamplistas”; en referencia a la renuncia del que fuera vicepresidente en la segunda gestión de Tabaré Vázquez, Raúl Sendic.

El Partido Nacional rechazó además “la política de ataques sin límites éticos que lleva adelante el Frente Amplio”, y el presidente del directorio, Pablo Iturralde, reclamó “otra actitud” de su par, Fernando Pereira. “Para ir a las cloacas, no van a contar con nosotros”, expresó.

Del lado colorado, en tanto, el apoyo no fue unánime, aunque sí fue mayoría: el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Colorado defendió “la legalidad del otorgamiento de ese documento de identidad” aunque reconocieron “la insuficiente y contradictoria información sobre su tramitación”.

De todos modos, y a pesar del señalamiento sobre los errores cometidos, el socio principal del PN consideró “que las renuncias abren otra etapa”. Aunque para un sector representado por la expresidenta de Ciudadanos, Margarita Machado, esta postura no fue suficiente ante la “crisis ética y política” que atraviesa el gobierno.

¿Qué hará Cabildo Abierto?

Todavía resta que Cabildo Abierto se pronuncie abiertamente sobre el tema pero, no solo por las “dudas” adelantadas por su líder Guido Manini Ríos, sino también por los antecedentes de terremotos generados por las declaraciones del “socio rebelde”, en el resto de la Coalición Multicolor hay preocupación por lo que pueda generarse a partir de la reunión de la Mesa Política cabildante.

Manini Ríos todavía tiene “algunas dudas” sobre el otorgamiento del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset, sobre todo respecto de “la celeridad” con la que el mismo fue emitido. Para el líder cabildante faltó “sentido común” en las decisiones que, finalmente, llevaron a la crisis política actual. Y, en ese sentido, las explicaciones del presidente no le resultaron suficientes.

“Acá hay un tema central que es llegar a la raíz de por qué ocurrieron determinados hechos, por qué ese pasaporte fue expedido con tanta celeridad”, dijo en diálogo con Radiomundo, adelantando la postura que, posiblemente, tenga todo el partido.

Para el gobierno, los cabildantes pueden abrir un nuevo frente de batalla al interior de la coalición en un momento de mucha fragilidad: las dudas de los propios socios pueden significar nuevas tensiones en la Coalición Multicolor, que ya ha superado varias crisis en lo que va del año.

En esta ocasión, parece que será difícil evitar las dispuestas en torno al tema: los liderados por Manini Ríos son sensibles cuando la corrupción está sobre la mesa, sobre todo luego de que el mismo Lacalle Pou le pidiera la renuncia a la exministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) Irene Moreira por irregularidades en su cartera. Al punto que el líder del partido señaló al mismo presidente como responsable —hasta cierto punto— de la reunión en la que se pretendió eliminar la documentación relacionada a la entrega del pasaporte.

En caso de repetirse el tono de estas declaraciones, difícilmente los socios de la coalición puedan hacer oídos sordos o, en todo caso, simplemente rechazar las acusaciones como lo hicieron ante el Frente Amplio. Por lo que una nueva crisis podría golpear al gobierno en una semana que ya ha traído demasiadas malas noticias.

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