Falta y Resto volvió a escena y sorprendió con una incorporación que nadie tenía en el radar
Por Gabriel Pereira, especial para NOVA
Con 45 años de historia, Falta y Resto volvió a escena y reafirmó por qué es una de las murgas más influyentes y emblemáticas del carnaval uruguayo. Su regreso despertó expectativa, emoción y debate, pero hubo un detalle que terminó de sacudir al ambiente murguero: la incorporación de Marcos Da Costa, una figura inesperada dentro de sus filas.
Reconocido por su trayectoria en la música tropical, Da Costa decidió asumir un desafío distinto y probarse en un terreno completamente nuevo. Lejos de desentonar, se lo vio cómodo, comprometido y con una entrega que sorprendió incluso a los más exigentes, demostrando que su talento puede adaptarse a otros lenguajes artísticos.
Uno de los momentos más comentados fue verlo compartir espacio con Raúl Castro, fundador histórico de Falta y Resto, en una convivencia cargada de simbolismo. Pasado y presente se cruzan en una murga que, fiel a su esencia, sigue apostando a la mezcla, al riesgo y a la renovación sin perder identidad.
El regreso de Falta y Resto no es solo una vuelta esperada: es una señal clara de que la murga sigue vigente, con ganas de decir cosas y de abrir el juego a nuevas figuras. Y la presencia de Marcos Da Costa confirma que el carnaval, cuando se anima a cruzar fronteras, sigue generando sorpresa y conversación.
Falta y Resto volvió. Y lo hizo dejando en claro que su historia pesa, pero su presente también se anima a incomodar.








Seguí todas las noticias de NOVA Uruguay en Google News

















