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Vivir y trabajar en Montevideo: salarios y costo de vida en el nuevo país

Se realizó una comparación paralela con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Randstad, líder global en servicios de Recursos Humanos, realizó durante febrero un relevamiento de indicadores de salarios y costo de vida que permiten tener una referencia comparativa de lo que significa trabajar y vivir en Montevideo y otras ciudades como Buenos Aires, de utilidad para aquellos que analizan la posibilidad de emigrar a Uruguay desde Argentina por razones profesionales.

Históricamente Uruguay ha sido una plaza atractiva para los argentinos que analizan la posibilidad de emigrar por trabajo. Juegan a favor la cercanía geográfica y la similitud de costumbres, así como la estabilidad económica, la baja tasa de desempleo y una política migratoria amigable para los ciudadanos del Mercosur, en especial de Argentina, entre otros factores.

Frente a este escenario, los expertos en gestión de talento de Randstad han realizado un análisis comparativo a partir de los ingresos promedio en uno y otro país. En Argentina, la mediana de remuneración bruta en el sector privado formal se ubica en los 83.324 pesos brutos*, mientras que en Uruguay esta cifra se estima en los 42.360 pesos uruguayos**.

Asimismo, cada país fija la remuneración mínima que rige por ley. El salario mínimo vital y móvil en Argentina es de 33 mil pesos argentinos, mientras que del otro lado del charco se posiciona en los 19.364 pesos uruguayos.

Remuneraciones por ocupación en Uruguay y Argentina

El relevamiento llevado adelante por Randstad suministra información sobre los salarios de referencia en cada país para distintas ocupaciones y profesiones. El sueldo bruto de ingreso de un operario industrial en Buenos Aires ronda los 80 mil pesos, mientras que en Montevideo es de 30.300 uruguayos.

Asimismo, la remuneración bruta inicial de referencia de un empleado administrativo en Argentina es de 90 mil pesos, mientras que en Uruguay ronda los 29.650 uruguayos.

Adentrándonos en el rubro de perfiles de IT, sin dudas entre los más demandados a nivel internacional, vemos que los salarios de referencia de un programador junior en Argentina arrancan en los 90 mil pesos brutos, mientras que del otro lado del Río de la Plata se paga un salario que arranca en los 50 mil uruguayos, también para una posición junior.

Desde ya, estos datos ofrecen un panorama general de referencia, ya que las remuneraciones de mercado de las diferentes posiciones laborales, tanto de profesionales y ejecutivos como de posiciones operativas y mandos medios, se encuentran por encima de estos umbrales iniciales y dependen de la calificación, del nivel de estudios máximo alcanzado y la actualización profesional del candidato, así como de su trayectoria, seniority y expertise.

“Tanto en los casos en que un profesional decide desarrollar su carrera fuera del país, como cuando debe analizar una propuesta laboral que implica una relocalización, es muy importante ir más allá de los valores nominales de salarios e interiorizarse sobre indicadores de costo de vida en la ciudad de destino, ya que eso es lo que a fin de cuentas determina el poder adquisitivo de la remuneración y la calidad de vida a la que podrá aspirar con ella”, afirmó Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.

Indicadores de costo de vida en Montevideo y Buenos Aires

El relevamiento de Randstad también indaga sobre algunos costos de productos y servicios que sirven de referencia para estimar el costo de vida en Montevideo y Buenos Aires, que se muestran a continuación como un porcentaje de los valores del salario bruto medio de 42.360 uruguayos y de 83.324 pesos argentinos respectivamente.

El primer factor relevado, y el de mayor peso relativo es el de la vivienda. En Uruguay, el alquiler de un departamento de dos ambientes en una zona media de Montevideo oscila los 30 mil uruguayos, cifra que representa el 71 por ciento del salario bruto promedio del sector privado.

El alquiler de un departamento de iguales condiciones en la ciudad de Buenos Aires ronda los 39 mil pesos argentinos, valor que representa el 47 por ciento del salario bruto medio de un trabajador formal del sector privado en argentina. De esta manera, los datos arrojados por el informe muestran que el costo habitacional resulta considerablemente más elevado en Uruguay (24 puntos porcentuales), teniendo en cuenta la media de salario bruto de cada país.

Otro de los gastos imprescindibles de la vida actual es la conexión a internet, ya sea que se la utilice para esparcimiento, estudio o trabajo. Un abono por fibra óptica de 100 megabytes en Uruguay parte de los 1355 uruguayos por mes, el 3,20 por ciento del salario promedio, mientras que el mismo abono en Argentina parte de los 1.999 argentinos, el 2,40 del salario medio. Con una brecha más reducida que la vivienda, la conectividad también resulta más cara en Uruguay.

La canasta básica y el precio de los alimentos es otro factor que influye considerablemente en el bolsillo de los ciudadanos. A nivel mundial, es reconocido el “Índice Big Mac” que elabora la revista The Economist para comparar el poder adquisitivo en los diferentes países.

Emulando este concepto, el relevamiento de Randstad da cuenta que un Combo Big Mac mediano se puede conseguir por 475 uruguayos (1,12 por ciento del salario mediano bruto de Uruguay) o por 720 argentinos (0,86 del salario mediano bruto de Argentina) por lo que este indicador impacta de manera muy similar en la remuneración media bruta en ambos países.

Por su impacto en la movilidad y en la formación de precios de gran parte de los productos y servicios, el costo del combustible es otro ítem que influye fuertemente en el costo de vida. En Uruguay el litro de nafta súper cuesta 70,41 uruguayos (0,17 por ciento del ingreso bruto medio de Uruguay), mientras que en Argentina sale unos 99 argentinos (0,12 del salario mediano bruto), por lo que este indicador tiene también un impacto muy similar de uno y otro lado del río.

Sobre estos resultados, Andrea Ávila agregó: “Si bien la corta distancia que nos separa con Uruguay es un elemento positivo para analizar una posible radicación allí, no hay que perder de vista que aún con la cercanía, las similitudes culturales, el idioma en común y el link emocional que nos une con el pueblo uruguayo, radicarse en otro país siempre es una decisión difícil por los vínculos y el desarraigo y no todos los que analizan emigrar están dispuestos a dar el paso”.

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